Museos: ¿realmente es lo tuyo o es sólo pretensión? Mi experiencia museológica, primera parte (Sarajevo)

Sarajevo: museo in situ

 

Que no se malinterprete el título de esta entrada. Yo amo los museos, tanto así que tomé un fantástico curso sobre Museología en la Universidad de Cantabria en 2009 y gran parte de mi presupuesto de viajes lo he dedicado en conocer decenas y decenas de museos alrededor del mundo. Pero los museos no son para todos; los museos no deberían de ser paradas obligatorias sólo porque las guías turísticas así lo dicen o porque las modas así lo dicten. Los museos deberían de ser visitados sólo si hay interés real en ellos. Si no lo hay, ¿por qué no gastar tu tiempo y dinero en otras cosas que realmente te interesen? Y si te interesan, hay qué plantearse qué quieres ver… Continuar leyendo “Museos: ¿realmente es lo tuyo o es sólo pretensión? Mi experiencia museológica, primera parte (Sarajevo)”

Un poco más al este por favor o cómo Europa occidental no está tan chido, segunda parte: Serbia

Kalemegdan, Serbia

 

Cuando conocí Serbia por primera vez quedé maravillado por todo lo que me ofreció; hasta el momento ha sido la experiencia más increíble que haya tenido en mi vida. Muchas entradas de este blog serán dedicadas a los países que conforman la península de los Balcanes porque es una parte del Europa que el viajero debería tomar más en cuenta que el oeste, destino primordial de los turistas. ¿Cómo llegué a Serbia? Primero me enfrasqué en la búsqueda para viajar desde Santander, España hasta Belgrado, Serbia; la aventura comienza en esta entrada, la búsqueda por el boleto de tren comienza aquí.

Serbia es uno de los países más baratos de Europa, ¡apresúrate a ir antes de que se una a la Unión Europea y el costo de vida sea más caro! Los intercambios escolares o culturales son una buena manera de viajar por el este de Europa sin gastar tanto. Hay escuelas de verano en países como Francia y Alemania en donde pagas por un curso de francés o alemán y te incluyen hospedaje y alimentos, normalmente son caros pero si decides introducirte a la lengua serbia, ya sea por curiosidad o porque quieres conocer algo diferente a lo que hay en Europa, te recomiendo el Serbian Language and Culture Workshop (Taller de lengua y cultura serbia) cuyo costo es 50% más barato que un curso de verano en cualquier país de Europa occidental. Si quieres más información sobre el curso cliquea en el enlace del taller o sigue leyendo mi experiencia en este fantástico curso. Continuar leyendo “Un poco más al este por favor o cómo Europa occidental no está tan chido, segunda parte: Serbia”

¿Cómo viajar sin comer (tanto) y no morirse de hambre? Primera parte

Comer

 

Si la intención de tu viaje es hacer turismo gastronómico entonces este artículo no es para ti. El valor de comer puede llegar a ser un elemento cultural indispensable en el viajero pero este blog tiene como fin el low cost sin que esto signifique un detrimento de un buen nivel (bueno, sí, es un detrimento pero no tanto). Pero comer trufas, pato a la naranja, carne de kobe ni caviar ha sido lo mío, lo mío es el pan con queso, los jugos de fresa, la pizza, los croissants de chocolate y las ensaladas frescas.

Si crees que la mala comida en México puede llegar a ser cara (McDonalds) en lugares como Venecia, Italia un McDonalds te puede salvar ya que es más barato que comer en un restaurante de comida italiana. “¿Qué te sucede? Creía que eras antisistema”. No, no estoy diciendo que comer comida rápida gringa en Italia sea la mejor opción, es sólo que es una buena opción cuando tu presupuesto es nimio (como dato interesante la Unión Europea tiene un mayor control sobre los alimentos y por ende es más estricto con lo que se consume por lo que consumir una Big Mac -guácala- en Europa es más decente que consumirla en el continente americano). En todo caso una mejor opción es comer unos calzones (no, no esos tipos de calzones) o las deliciosas pizzas romanas o napolitanas (básicamente pan con salsa de tomate) cuando se está en Italia. Pero la mejor opción es siempre cocinar. Continuar leyendo “¿Cómo viajar sin comer (tanto) y no morirse de hambre? Primera parte”

El problema de la movilidad o por qué detesto los taxis: Mi (mala) experiencia macedonia

Movilidad en los Balcanes

 

¿Te gusta caminar y detestas los taxis? Sigue leyendo. ¿No te gusta caminar? Bríncate el primer párrafo (usando un taxi) ya que hoy hablaré sobre movilidad en un lugar un tanto difícil…

Yo divido la movilidad al viajar a cualquier sitio en cuatro niveles; en primer lugar está el caminar, es lo más barato pero también lo más saludable, además te da tiempo para contemplar a tu alrededor y disfrutar de lo que te rodea, en segundo lugar está la bicicleta, aunque depende si el lugar está condicionado para usarlo (en Guadalajara, por ejemplo, es cómodo para ciertas zonas como Chapultepec/Americana pero no para usar en las grandes avenidas porque… bueno, es peligroso para el ciclista), en tercer lugar se encuentra el transporte público (tren ligero y metro de preferencia) aunque intento no usar el camión tanto porque es fatigante y estresante (de nuevo, hablo de Guadalajara) y muy al fondo está el taxi, si lo uso es porque de plano no me queda de otra. Continuar leyendo “El problema de la movilidad o por qué detesto los taxis: Mi (mala) experiencia macedonia”