Museos: ¿realmente es lo tuyo o es sólo pretensión? Mi experiencia museológica, primera parte (Sarajevo)

 

Que no se malinterprete el título de esta entrada. Yo amo los museos, tanto así que tomé un fantástico curso sobre Museología en la Universidad de Cantabria en 2009 y gran parte de mi presupuesto de viajes lo he dedicado en conocer decenas y decenas de museos alrededor del mundo. Pero los museos no son para todos; los museos no deberían de ser paradas obligatorias sólo porque las guías turísticas así lo dicen o porque las modas así lo dicten. Los museos deberían de ser visitados sólo si hay interés real en ellos. Si no lo hay, ¿por qué no gastar tu tiempo y dinero en otras cosas que realmente te interesen? Y si te interesan, hay qué plantearse qué quieres ver…

Si uno planea visitar cada museo en el lugar al que se visita hay que prepararse en gastar mucho, mucho dinero, en especial en ciudades como Madrid o París que tienen ingentes cantidades de museos y, más importantes, que cobran en euros. Lo primero que habría qué preguntarse es ¿voy a los museos porque me gusta el arte o la historia o porque es destino obligatorio del turista? A mí me gustan los museos, en especial los museos de arte pero eso no significa que durante un viaje tenga que visitar todos, es imposible; es mejor elegir qué tipo de obras queremos ver y elegir los museos que sean adecuados a nuestros intereses.

Visitar dos museos en un día en París, por ejemplo, equivaldría a pagar alrededor de 400 pesos o más (depende qué museo) lo que para un turista no es nada considerando que si tiene dinero para ir Europa tiene dinero para gastar en lo que sea, o al menos es la idea que se tiene de los turistas. Un turista americano, con un presupuesto de cientos o de miles de euros por día podría ir a todos los museos parisinos y tener dinero de sobra para comer en los mejores restaurantes pero ¿de qué sirve ir al Louvre por una hora para tomarse selfies sin contemplar el arte en su interior? Un viajero busca nutrirse en los museos, un turista sólo busca fanfarronear. Elige sólo un museo y disfrútalo por un día, muchos museos en México, Canadá y Europa tienen días en donde la entrada es gratuita (días “difíciles” para ir, como el lunes, el día laboral más odiado por todos), aprovecha ese día para visitar quizá dos museos, de otro modo elige el que mejor se acomode a tus gustos, nunca el más turístico (a menos que sea el que más te guste) y nunca, nunca en domingo.

Tampoco hay que pensar en que un museo está confinado a un recinto cerrado, no; hay muchos museos en el exterior (museos in situ) y muchos son gratuitos y también hay lugares donde los museos son muy baratos. Sarajevo es un caso aparte, las caminatas son maravillosas ahí y se puede contemplar uno de los museos in situ más importantes del mundo, el Puente Latino, lugar donde fue asesinado el Archiduque Francisco Fernando y que fue la última chispa que encendió la Primera Guerra Mundial. Los museos en los Balcanes son curiosos y fascinantes a la vez. El Museo de Historia de Sarajevo, un viejo edificio que alberga una deteriorada colección, sin un atisbo de trabajo museográfico me haría preguntar: ¿Es que los yugoslavos o ex–yugoslavos no se preocupaban por la conservación de su pasado? Me sucedería con los museos de Etnografía en Belgrado y el de Historia en Skopie, deprimentes edificios pero con valiosas colecciones que solo necesitaban una reestructuración museográfica y, eso sí, muy baratos.

El Puente Latino, que cruza el río Miljacka en el centro de Sarajevo, convertido en museo in situ, donde fueron asesinados tanto el Archiduque Francisco Fernando como su esposa Sofía, también padecía de esa enfermedad museológica, con grafitis y con poca información sobre el atentado y, sobre todo, con una indiferencia de las personas, tanto de los bosnios como de los turistas, hacia esos monumentos del pasado. Sí, el centro de Sarajevo es hermoso y está completamente restaurado en lo referente a los desastres de la Guerra de Bosnia de 1992 a 1995, pero en lo referente al atentado de Gavrilo Princip en contra del Archiduque austriaco había una indiferencia total, como si implícitamente dijeran los bosnios: eso representó nuestra anexión a la odiada Yugoslavia, mejor lo dejamos así.

Éste es el tipo de aprendizaje que uno conoce tan sólo caminando, conocer la historia en Sarajevo es prácticamente gratuito, no así en ciudades como Madrid o París. Pero, sobre todo, París, es una ciudad de la que se puede disfrutar mucho caminando, ¡es todo un paraíso de atracciones gratuitas! Madrid tiene una ventaja en sus parques (gratuitos) y un transporte público de primer nivel no tan caro si lo comparamos con Alemania o Francia por lo que caminar en todo su casco antiguo es recomendable. Si lo tuyo es la historia basta con echarte todo el “Madrid de los Austrias” a pie y gozar de un museo in situ gratuito. No vayas a un museo si realmente no es lo tuyo, te ahorrarás mucho dinero. Y si te gustan piensa en si te gusta más el arte contemporáneo, moderno, clásico, la historia o la historia natural antes de enfrascarte en una total pérdida de tiempo (y de dinero).