Ocho imprescindibles películas y series para motivarte a viajar

¿Te has quedado en casa viendo una serie o película y piensas que estás perdiendo el tiempo y que podrías estar haciendo una cosa más productiva como viajar? Quizá no es tanto una pérdida de tiempo sino que a veces necesitamos una motivación o un empujón extra para hacer un viaje épico. Viajabundear ha estado sin actualizaciones recientes pero eso debido al trabajo, al estudio y todos esos pretextos que usamos las personas hoy en día, pero la verdad es que necesitaba más motivación para elegir mi próximo destino y aquí hablaré sobre esas series y películas que me han motivado en viajes que ya he hecho y que próximamente haré. Ésta es una lista personal y si tienes alguna película o serie que no aparece, ¡por favor háblanos de ella!

Amélie (Le fabuleux destin d’Amélie Poulain) de Jean-Pierre Jeunet (2001). Una película amada por muchos e inexplicablemente odiada por algunos más, Amélie es una comedia romántica atípica cuyo personaje principal, además de Amélie Poulain, es el distrito de Montmartre en París, uno de los distritos más característicos de la capital francesa pero que no es tan visitado por los turistas extranjeros que apenas pasan unas horas en la Torre Eiffel o el Louvre, donde se toman decenas de fotos y con eso dicen “ya conozco París”. Este distrito bohemio tiene una de las mejores vistas hacia la ciudad como lo es la basílica de Sacré-Cœur y que muchas películas, como Amélie, toman a dicho recinto y su explanada como “personaje” que desencadena hilarantes situaciones. Desde allí se puede contemplar media ciudad parisina, desde allí puedes bajar a los cafés y a las brasseries como el Café des Deus Moulins. París es una de esas ciudades que necesitan ser disfrutadas a pie como ya había mencionado aquí y nada mejor que escuchar a Yann Tiersen en tus audífonos mientras caminas en Montmartre y te detienes en la explanada de la basílica de Sacré-Cœur y ves la inmensidad de la ciudad luz.

Perdidos en Tokio (Lost in Translation) de Sofia Coppola (2003). Hay muchos mitos sobre Japón, hay mitos sobre que te sientes solo en cada rincón, que los japoneses son cerrados y racistas y esta fantástica película de Sofia Coppola quizá fue demasiado lejos con el mito, que solo es eso: un mito, pues los japoneses son gente abierta y dispuesta a ayudarte en todo, quizá sí sea una sociedad algo aislada pero geográfica e históricamente tiene sentido; sin embargo la película es muy bella y anima a visitar no solo a Tokio sino también a la mítica e histórica capital nipona, Kioto, la ciudad con más historia del archipiélago nipón y sin lugar a dudas la más bella. Cuando el personaje de Scarlett Johansson toma el shinkansen (tren bala) a Kioto y llega al principal santuario sintoísta dedicado al espíritu de Inari del país, Fushimi Inari-taisha en el distrito de Fushimi-ku es cuando la película cambia, cuando su soledad es compartida con Bill Murray y Japón empieza a vivirse de manera distinta y comienza, tanto ella como el espectador, a sumergirse en la vida de los japoneses, con todo y estereotipos: el karaoke, los bares después del trabajo, la estupenda comida, la vida nocturna y el verdadero mundo detrás de la seriedad de los japoneses. En especial Kioto es la ciudad que más se disfruta caminando de todo Japón y la película muestra ese constante movimiento mientras parecemos estáticos ante su belleza.

La increíble vida de Walter Mitty (The Secret Life of Walter Mitty) de Ben Stiller (2013). ¿Te has sentido atrapado en un trabajo que no te lleva a nada? ¿Has sentido que alguien lleva una vida más interesante que la tuya? Esta es básicamente la premisa de esta surrealista comedia ¿romántica? Quizá la mejor película actuada y dirigida por Ben Stiller y la más “llegadora”. Ciertamente el uso de Space Oddity de David Bowie interpretada por la actriz Kristen Wiig provoca el anhelo del Wanderlust mientras Walter Mitty se cuestiona si se queda en un bar en Groenlandia o si se enfrenta a un helicóptero en el Océano Atlántico para buscar(se) un sentido a la vida en un viaje hacia Islandia que proyecta la belleza de los paisajes y de la tranquilidad que se vive en la isla en contraste con la vida de Walter en Nueva York (ya saben lo que pienso de Nueva York). Toda la película es un viaje interno en donde Walter no se da cuenta de que sus movimientos tienen sentido y la pérdida de su monótona vida se hace sin aspavientos, sin pretensiones, siguiendo el curso natural del viajero.

Medianoche en París (Midnight in Paris) de Woody Allen (2011). Al igual que con Amélie, Medianoche en París retrata la vida del París bohemio y no fashionista, un París de antaño y no moderno y ese momento de la vida del viajero en que siempre llegas al mismo lugar: la partida. Toda la película es una búsqueda del personaje de Owen Wilson por el París de los años veintes del siglo pasado, hastiado del París del siglo XXI, hastiado de ir a los lugares de siempre, hastiado de su familia política, hastiado de los turistas, etc. Y es normal al viajar sentir ese hastío; hoy estamos en una época en donde está de “moda” el viajar y muchos viajeros quisiéramos viajar algún lado donde no haya nadie pero eso ya es casi imposible, entonces la segunda mejor opción es buscar rincones en los lugares a donde vamos en donde nos sintamos bien, aquí el personaje de Wilson hace eso, aunque de manera surrealista, cuando cada noche se transporta al bello París en la última década de la gran época dorada de la ciudad luz. Y es lo que tiene París en periodos de entreguerras: arte, belleza y luz y es lo que Woody Allen supo plasmar cuando decidió hacer de París el protagonista de esta película.

Flaked (serie de televisión, 2016). Esta serie de televisión de Netflix retrata al distrito angelino de Venice como lo hace Lost in Translation con Tokio, un bello lugar donde los turistas quedan “atrapados” ya sea por su maravilla o por su soledad. La serie no promueve de manera directa el viaje, el sentimiento Wanderlust, pero al retratar a una ciudad o distrito como realmente es, crean un personaje de ella misma. Yo no tenía idea de la existencia de este distrito aunque en mi primera visita a Los Ángeles había conocido Santa Mónica y Manhattan Beach que son los lugares que rodean a Venice, llamada así debido a la cantidad de canales que hay. Flaked es un drama con tintes de comedia en donde el protagonista Chip intenta hacer una vida a partir de sus mentiras y hace de Venice su cómplice; una serie como ésta te hace conocer una vida y un lugar distinto de los típicos que conocemos de Estados Unidos, con sus monstruosos downtowns y suburbios de películas. Venice es más que la unión de estos dos estereotipos estadounidenses.

Por la libre de Juan Carlos de Llaca (2000). México es un país grande y muy diverso a pesar de que en el cine parece que sólo hay desierto y Ciudad de México; de repente hay películas, en especial road movies como Y tu mamá también o, en menor medida, Paradas continuas, que intentan cambiar ese paradigma. Pero sin lugar a dudas mi favorita es Por la libre. Antes del 2006 había cierta variedad de géneros en el cine mexicano y ahora hasta los semi-road trips como Amar a morir sólo tienden a tocar el tema del narcotráfico en México. Por la libre, por fortuna, no es de esas películas aunque el sempiterno tema del centralismo en el país dicte que toda película mexicana sea ambientada en la Ciudad de México y si salen a otros lugares tienen que ser Acapulco o el desierto los lugares más recurridos. ¿No puede haber una película donde un grupo de norteños o tapatíos vayan a Puerto Vallarta o a Mazatlán? Bueno, mientras alguien realiza esa película yo les recomiendo que mientras vean ésta, los road trips en México, al menos en el cine, suelen ser diferentes a los de películas estadounidenses que suelen ser o comedias muy irreverentes (como las de Road Trip -Viaje censurado-) o comedias más “sofisticadas” como Viaje a Darjeeling y en ese sentido las mexicanas están en un punto más intermedio. ¿Podría considerar a Paradas continuas en la misma categoría? Podría ser en su última parte, pero ésta sin lugar a dudas es la mejor.

Trapped (serie de televisión, 2015), Quizá Trapped no parecería ser una serie que motive a viajar considerando que es básicamente un thriller ambientado en un remoto pueblo islandés en medio de una tormenta invernal, pero de nuevo son la naturaleza y los paisajes los indómitos protagonistas de esta fantástica serie hecha en el país más remoto de Europa, Islandia. Trapped muestra un lado más oscuro de Islandia de lo que Walter Mitty hace pero esa oscuridad (el invierno, el aislamiento y el crimen) sólo acentúa la belleza de un país con poca población en donde el viajero necesita de destinos más tranquilos y placenteros en medio de tanto caos. Cuando vi esta serie de diez capítulos en Netflix, me quedé impactado por el pueblo, por las montañas, por el aislamiento y por cómo en medio de una serie de crímenes aún podía ver la belleza en los paisajes que me presentaban.

Fresas Salvajes (Smultronstället) de Ingmar Bergman (1957). Bergman es considerado uno de los mejores directores de cine de la historia y con justa razón. Esta es mi película favorita de Bergman, lo que no es sorpresa ya que es una road movie y de todas las películas de mi lista es la más cargada, tanto filosófica y emocionalmente, ya que te transporta no de un lugar a otro sino de una época a otra época y de un estado mental a otro. Hasta cierto punto Medianoche en París intentó hacer algo similar aunque en clave de comedia; Fresas Salvajes es algo más, es más que un viaje por medio país, Suecia, en donde Isak Bork, interpretado por Victor Sjöström, se embarca en un viaje en donde recibirá un premio por su labor como doctor y docente, mientras espera estoicamente a la muerte, un tema recurrente en la obra del director sueco, en medio de sus sueños y de su pasado. Con Fresas Salvajes termino esta ecléctica lista en donde pasé de la comedia romántica surrealista hasta un viaje metafísico en donde, en ambos y en todos los casos, el viaje es el principal protagonista.