¿Cómo viajar sin comer (tanto) y no morirse de hambre? Primera parte

Comer

 

Si la intención de tu viaje es hacer turismo gastronómico entonces este artículo no es para ti. El valor de comer puede llegar a ser un elemento cultural indispensable en el viajero pero este blog tiene como fin el low cost sin que esto signifique un detrimento de un buen nivel (bueno, sí, es un detrimento pero no tanto). Pero comer trufas, pato a la naranja, carne de kobe ni caviar ha sido lo mío, lo mío es el pan con queso, los jugos de fresa, la pizza, los croissants de chocolate y las ensaladas frescas.

Si crees que la mala comida en México puede llegar a ser cara (McDonalds) en lugares como Venecia, Italia un McDonalds te puede salvar ya que es más barato que comer en un restaurante de comida italiana. “¿Qué te sucede? Creía que eras antisistema”. No, no estoy diciendo que comer comida rápida gringa en Italia sea la mejor opción, es sólo que es una buena opción cuando tu presupuesto es nimio (como dato interesante la Unión Europea tiene un mayor control sobre los alimentos y por ende es más estricto con lo que se consume por lo que consumir una Big Mac -guácala- en Europa es más decente que consumirla en el continente americano). En todo caso una mejor opción es comer unos calzones (no, no esos tipos de calzones) o las deliciosas pizzas romanas o napolitanas (básicamente pan con salsa de tomate) cuando se está en Italia. Pero la mejor opción es siempre cocinar. Continuar leyendo “¿Cómo viajar sin comer (tanto) y no morirse de hambre? Primera parte”

El problema de la movilidad o por qué detesto los taxis: Mi (mala) experiencia macedonia

Movilidad en los Balcanes

 

¿Te gusta caminar y detestas los taxis? Sigue leyendo. ¿No te gusta caminar? Bríncate el primer párrafo (usando un taxi) ya que hoy hablaré sobre movilidad en un lugar un tanto difícil…

Yo divido la movilidad al viajar a cualquier sitio en cuatro niveles; en primer lugar está el caminar, es lo más barato pero también lo más saludable, además te da tiempo para contemplar a tu alrededor y disfrutar de lo que te rodea, en segundo lugar está la bicicleta, aunque depende si el lugar está condicionado para usarlo (en Guadalajara, por ejemplo, es cómodo para ciertas zonas como Chapultepec/Americana pero no para usar en las grandes avenidas porque… bueno, es peligroso para el ciclista), en tercer lugar se encuentra el transporte público (tren ligero y metro de preferencia) aunque intento no usar el camión tanto porque es fatigante y estresante (de nuevo, hablo de Guadalajara) y muy al fondo está el taxi, si lo uso es porque de plano no me queda de otra. Continuar leyendo “El problema de la movilidad o por qué detesto los taxis: Mi (mala) experiencia macedonia”