Un poco más al este por favor o cómo Europa occidental no está tan chido, segunda parte: Serbia

Kalemegdan, Serbia

 

Cuando conocí Serbia por primera vez quedé maravillado por todo lo que me ofreció; hasta el momento ha sido la experiencia más increíble que haya tenido en mi vida. Muchas entradas de este blog serán dedicadas a los países que conforman la península de los Balcanes porque es una parte del Europa que el viajero debería tomar más en cuenta que el oeste, destino primordial de los turistas. ¿Cómo llegué a Serbia? Primero me enfrasqué en la búsqueda para viajar desde Santander, España hasta Belgrado, Serbia; la aventura comienza en esta entrada, la búsqueda por el boleto de tren comienza aquí.

Serbia es uno de los países más baratos de Europa, ¡apresúrate a ir antes de que se una a la Unión Europea y el costo de vida sea más caro! Los intercambios escolares o culturales son una buena manera de viajar por el este de Europa sin gastar tanto. Hay escuelas de verano en países como Francia y Alemania en donde pagas por un curso de francés o alemán y te incluyen hospedaje y alimentos, normalmente son caros pero si decides introducirte a la lengua serbia, ya sea por curiosidad o porque quieres conocer algo diferente a lo que hay en Europa, te recomiendo el Serbian Language and Culture Workshop (Taller de lengua y cultura serbia) cuyo costo es 50% más barato que un curso de verano en cualquier país de Europa occidental. Si quieres más información sobre el curso cliquea en el enlace del taller o sigue leyendo mi experiencia en este fantástico curso. Continuar leyendo “Un poco más al este por favor o cómo Europa occidental no está tan chido, segunda parte: Serbia”

¿Cómo viajar sin comer (tanto) y no morirse de hambre? Primera parte

Comer

 

Si la intención de tu viaje es hacer turismo gastronómico entonces este artículo no es para ti. El valor de comer puede llegar a ser un elemento cultural indispensable en el viajero pero este blog tiene como fin el low cost sin que esto signifique un detrimento de un buen nivel (bueno, sí, es un detrimento pero no tanto). Pero comer trufas, pato a la naranja, carne de kobe ni caviar ha sido lo mío, lo mío es el pan con queso, los jugos de fresa, la pizza, los croissants de chocolate y las ensaladas frescas.

Si crees que la mala comida en México puede llegar a ser cara (McDonalds) en lugares como Venecia, Italia un McDonalds te puede salvar ya que es más barato que comer en un restaurante de comida italiana. “¿Qué te sucede? Creía que eras antisistema”. No, no estoy diciendo que comer comida rápida gringa en Italia sea la mejor opción, es sólo que es una buena opción cuando tu presupuesto es nimio (como dato interesante la Unión Europea tiene un mayor control sobre los alimentos y por ende es más estricto con lo que se consume por lo que consumir una Big Mac -guácala- en Europa es más decente que consumirla en el continente americano). En todo caso una mejor opción es comer unos calzones (no, no esos tipos de calzones) o las deliciosas pizzas romanas o napolitanas (básicamente pan con salsa de tomate) cuando se está en Italia. Pero la mejor opción es siempre cocinar. Continuar leyendo “¿Cómo viajar sin comer (tanto) y no morirse de hambre? Primera parte”

Un poco más al este por tren o cómo Europa occidental no está tan chido, primera parte

 

¿Quieres viajar a Europa pero tu presupuesto no da para tanto? ¿Crees que sólo los fresas pueden disfrutar del viejo continente y que viajar en tren es caro? Si quieres algo el universo… No, no es verdad, el universo no hará nada a menos que creas a pie juntillas lo que un “escritor” te dice. Pero si estás ahorrando para unas vacaciones de ensueño ¿por qué no pensar diferente e ir a un lugar menos conocido, más barato e igual o mejor que los trillados destinos caros de siempre?

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