Un poco más al este por tren o cómo Europa occidental no está tan chido, primera parte

 

¿Quieres viajar a Europa pero tu presupuesto no da para tanto? ¿Crees que sólo los fresas pueden disfrutar del viejo continente y que viajar en tren es caro? Si quieres algo el universo… No, no es verdad, el universo no hará nada a menos que creas a pie juntillas lo que un “escritor” te dice. Pero si estás ahorrando para unas vacaciones de ensueño ¿por qué no pensar diferente e ir a un lugar menos conocido, más barato e igual o mejor que los trillados destinos caros de siempre?

Si piensas en que no todo en la vida es España, Francia o el Reino Unido, lugares preciosos sin lugar a duda pero que definitivamente no son el non plus ultra que toda la chavalada fresa mexicana nos quiere hacer creer, ya tienes una gran ventaja sobre el resto de los turistas: piensas antes de actuar. De esta manera podrás darte cuenta de que toda Europa es un vasto crisol de culturas milenarias y es más que sólo un semillero para turistas que andan por la Gran Vía o Les Champs-Élysées comprando ropa cara para posar enfrente de la Torre Eiffel o en Plaza Mayor (no la de León, Guanajuato, claro está) y subir sus fotos en Instagram para presumir que son personas muy cool que tienen dinero. Sí, yo entiendo eso, también he subido fotos en Instagram (¡Sígueme en Instagram en mi cuenta: https://www.instagram.com/roderic_gonzalez/ para ver fotos, videos y… nada más, de hecho!) pero lo hago cuando una foto me gusta, cuando un lugar me agrada, no para salir yo con cara de pato; las redes sociales deberían de ser un medio para presumir los viajes, no como una meta del viaje.

Si eres más flexible que el turista promedio y estás ávido por conocer culturas más auténticas y menos occidentalizadas entonces piensa en Europa del este. ¿Tu presupuesto? Te rendirá el doble, si no es que más, de lo que te rendiría en Europa occidental; además si eres un amante de la naturaleza sales ganando por partida doble pues el valor que en el este se la da a la naturaleza es esencial (además sus parques urbanos y nacionales son gratis en su mayoría). Países como las repúblicas ex-yugoslavas (Eslovenia, Croacia, Bosnia, Serbia, Kosovo, Montenegro y Macedonia) conservan muchos parques naturales además de que los países “no contaminados” por la Unión Europea (ahí perdonen mi crítica política del día) como Serbia y Bosnia tienen, para mí, la mejor comida natural del mundo. En otra entrada ya les hablaré de la variedad, precio (económico) y sabor de su gran gastronomía.

La mejor manera de viajar a Europa del este desde México es viajar a un Hub. Un Hub es un centro de conexión desde un aeropuerto importante del que salen y al que llegan vuelos de larga distancia que se realizan mediante aviones de gran capacidad por lo cual el costo de viajar a un Hub importante, como Frankfurt, Alemania, es más barato que ir a un aeropuerto como Barajas en Madrid que, si bien es un aeropuerto importante, no es el mejor lugar para hacer conexiones, incluso si se viaja a ciudades españolas como Bilbao o Barcelona siempre será más barato haciendo escala en Amsterdam o Frankfurt que en el propio Madrid. Frankfurt es la casa de Lufthansa, la principal aerolínea alemana y tiene conexiones a prácticamente todas las ciudades importantes de Europa del este. Pero un vuelo de Frankfurt a Belgrado, Serbia, por ejemplo, puede seguir siendo costoso por lo que mi recomendación es salir desde Frankfurt en tren con rumbo a Belgrado vía Praga-Bratislava-Budapest.

Técnicamente saldría un poco más caro viajar en tren si lo importante para ti es llegar rápido a tu destino pero en ese trayecto en tren puedes conocer en el ínterin cinco países: Alemania, República Checa, Eslovaquia, Hungría y Serbia. Viajar de A a B es rápido pero no te permite hacer nada más; viajar de A a F te permite conocer B, C, D, y E. Viajar de cualquier ciudad en México hasta Europa del este haciendo escala en Frankfurt o Ámsterdam es más barato que hacerlo haciendo escala en Madrid o París. Salir de cualquiera de esos Hubs a la ciudad de destino en Europa del este en tren es un poco más caro pero conlleva el visitar más países sin gastar mucho (viajar en avión de A a F pasando por B, C, D, y E saldría mucho más caro que hacerlo en tren, viajar en avión sería aconsejable solamente si no se pretende conocer muchos sitios). ¿El hospedaje que recomiendo? Dos opciones: hostales, que son sumamente baratos en Eslovaquia y Rep. Checa y excesivamente baratos en Hungría (ya hablaré después sobre cómo encontrar el hostal ideal para tu presupuesto) o tomar un tren nocturno. En el siguiente enlace te digo cómo buscar trenes baratos en Europa.

Salir a las 11 de la noche de un sitio y llegar a las 6 de la mañana a otro sin pagar hospedaje y con todo el día para recorrer en la ciudad de destino es el verdadero non plus ultra del viajero. ¿Y qué hay que ver o qué hay que hacer en esos lugares? ¡Manténganse sintonizado en este mismo blog la próxima semana (más o menos), a la misma hora (o cuando quieras, no tengo horario)!