¿Viajar y trabajar en el extranjero? Mi experiencia con la Working Holiday Visa (Canadá)

 

Si tienes menos de 30 años y sabes inglés (o francés), ¡esta entrada es para ti! Si tienes menos de 30 años y no sabes inglés (o francés) ponte en contacto conmigo aquí que yo te ayudaré, ¡soy maestro certificado! Si no cuentas ni con la edad ni con el idioma inglés (o francés, soy repetitivo aquí ya que en la provincia canadiense de Quebec se habla francés), no te preocupes, pronto hablaré de alternativas para ti que quieres viajar y trabajar al mismo tiempo. Por lo pronto hoy hablaré sobre las preciadas Working Holiday Visa (Visas de trabajo de vacaciones), en especial la que yo tuve: la Working Holiday Visa canadiense.

Muchos países en el mundo tienen el esquema de las visas de trabajo de vacaciones para que los jóvenes universitarios de diversos países tengan la oportunidad de viajar y trabajar fuera de sus países; países como Canadá, Japón, Chequia (República Checa), Francia, Irlanda, Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur, entre otros, ofrecen este tipo de visas. Sin embargo no todos los países aceptan a ciudadanos de todos los países. Lamentablemente México no es el país más privilegiado del mundo a la hora de ser elegido como parte de muchos convenios; por ejemplo el esquema de las Working Holiday Visa no está disponible para los mexicanos en Europa (la zona más restringida para trabajar para los que no somos ciudadanos de la Unión Europa e del Espacio Económico Europeo), tampoco este esquema es válido para países asiáticos como Corea de Sur y Japón en donde sólo tienen convenios con países de la Unión Europea, Canadá, Nueva Zelanda y Australia (o sea países ricos, ni modo), para que los ciudadanos de dichos países puedan trabajar en ambos países asiáticos. Sin embargo sí hay dos países (y muy buenos, por cierto) que nos aceptan: Canadá y Nueva Zelanda, pero ojo: las visas de Nueva Zelanda vuelan en cuestión de segundos (me sucedió a mí). Entonces la WHV canadiense es la más asequible para los mexicanos; hay varias plazas (otra vez ojo: siguen siendo limitadas -no tanto como las de Nueva Zelanda- y muy demandadas así que ¡apresúrate!) y tiene menos restricciones que las visas en la bella y codiciada Nueva Zelanda.

Lo primero que tienes que hacer es registrarte en este enlace. Las visas de trabajo de vacaciones son expedidas por el gobierno canadiense por lo cual no tienes qué preocuparte por la legalidad (o falta de legalidad) del asunto (yo te recomiendo que no confíes en “agencias” que supuestamente promueven el trabajo en Canadá y lo único que buscan es sacar dinero de los que caen en sus redes; el enlace que pongo aquí es del gobierno canadiense y es la única visa disponible para estudiantes que quieren ir a trabajar temporalmente; hay otros tipos de visas para profesionales pero ése es otro tema). Después de registrarte tienes que enviar a la embajada canadiense en la Ciudad de México documentos como tu pasaporte, carta de la universidad, comprobante de domicilio, del banco (para que vean que tienes dinero; puedes usar el de algún familiar), entre otras cosas que te puedan pedir; nota: recomiendo enviar los documentos mediante una paquetería privada como Estafeta o DHL ya que al enviar tu pasaporte (lo necesitan para estampar la visa) no es confiable usar Correos de México ya que tardan mucho y el paquete puede maltratarse o incluso “perderse” (lo siento Correos de México, confío y te apoyo en tu labor pero en algunos casos es mejor asegurarse).

Las únicas condiciones que te pide el gobierno canadiense para que puedas gozar de los beneficios de ser canadiense por un año es que tengas menos de 30 años y estés inscrito en una universidad del país, así aseguran (más o menos) que al finalizar tu año de estadía en Canadá regreses a tu país, o sea a México, a terminar tus estudios; lamentablemente lo que el gobierno canadiense no sabe es que muchos mexicanos que conocí allá consiguieron su WHV mediante alguna universidad patito del país para irse a Canadá y quedarse allá pasado el año a vivir ilegalmente pero bueno, el concepto de ética aquí no va y de cada uno depende el uso que le dé a dicha visa. En mi caso me quedé once meses en Canadá trabajando y de allí me fui a España a trabajar por el verano en una empresa estadounidense, ya hablaré en otra entrada sobre esta aventura pues tú podrías seguir mis pasos.

Entre los pros de la Working Holiday Visa es que podrás trabajar legalmente en Canadá de lo que te plazca (en teoría), siempre y cuando te contraten. Las contras es que la realidad es que los canadienses normalmente contratan a extranjeros para labores como auxiliares de cocina, limpieza, construcción, etc. Tienes que mentalizarte en que si buscas un trabajo soñado será difícil. Yo tuve por un tiempo un trabajo “soñado” en Montreal y al final me trataron un tanto mal debido a que buscaban más europeos que latinoamericanos (Quebec es la provincia canadiense más elitista). Trabajé como traductor de videojuegos (¡Yei!) para la empresa Babel Media Ltd. (Una ventaja de Montreal y Quebec es la floreciente industria de los videojuegos que tienen). Y por algunos meses gocé de un muy buen trabajo hasta que me dejaron de llamar porque llamaron a un español en mi lugar (el contrato es on call o sea que te llaman cuando te necesitan y te pagan sólo las horas laborales que haces y no es un sueldo fijo, así que ¡ojo! Si quieres un trabajo de oficina, ¡buena suerte en conseguirlo!).

Yo viví y trabajé en tres ciudades diferentes (Montreal, Toronto y Vancouver). Te recomiendo Montreal si dominas (o más o menos hablas) el francés, te recomiendo Toronto si quieres conseguir un trabajo rápido y de lo que sea y te recomiendo Vancouver si quieres disfrutar de la mejor ciudad canadiense (para mí), con el mejor nivel de vida y, por ende, la más cara de todo Canadá. Pero hay un hostal en Vancouver, un muy macabro hostal del que hablaré más adelante (hablaré de muchos hostales) en donde puedes tener el hospedaje más barato (aunque en una estadía no tan placentera) de Canadá pero ¡es toda una aventura!