¿Cómo viajar sin comer (tanto) y no morirse de hambre? Primera parte

Comer

 

Si la intención de tu viaje es hacer turismo gastronómico entonces este artículo no es para ti. El valor de comer puede llegar a ser un elemento cultural indispensable en el viajero pero este blog tiene como fin el low cost sin que esto signifique un detrimento de un buen nivel (bueno, sí, es un detrimento pero no tanto). Pero comer trufas, pato a la naranja, carne de kobe ni caviar ha sido lo mío, lo mío es el pan con queso, los jugos de fresa, la pizza, los croissants de chocolate y las ensaladas frescas.

Si crees que la mala comida en México puede llegar a ser cara (McDonalds) en lugares como Venecia, Italia un McDonalds te puede salvar ya que es más barato que comer en un restaurante de comida italiana. “¿Qué te sucede? Creía que eras antisistema”. No, no estoy diciendo que comer comida rápida gringa en Italia sea la mejor opción, es sólo que es una buena opción cuando tu presupuesto es nimio (como dato interesante la Unión Europea tiene un mayor control sobre los alimentos y por ende es más estricto con lo que se consume por lo que consumir una Big Mac -guácala- en Europa es más decente que consumirla en el continente americano). En todo caso una mejor opción es comer unos calzones (no, no esos tipos de calzones) o las deliciosas pizzas romanas o napolitanas (básicamente pan con salsa de tomate) cuando se está en Italia. Pero la mejor opción es siempre cocinar. Continuar leyendo “¿Cómo viajar sin comer (tanto) y no morirse de hambre? Primera parte”